Antarkrill 60 perlas

29,30 IVA incluido

Sus componentes favorecen el mantenimiento de la función cardiaca normal, mejora de la función cognitiva y la salud de la piel. 

El aceite de Krill contiene ácidos grasos Omega 3. 

Contiene de forma natural fosfolipidos, que poseen la capacidad de aumentar la biodisponibilidad del EPA y DHA y astaxantina, que protege a las células, órganos y tejidos del daño oxidativo favoreciendo una mejor salud de la piel y de los órganos. 

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Para una buena salud del corazón, debemos conocer los diferentes tipos de grasas que existen: Saturadas, monoinsaturadas, poliinsaturadas y ácidos grasos TRANS, ya que cada tipo de grasa tiene un aporte diferente para el organismo. La ingesta desequilibrada de ácidos grasos saturados está muy relacionada con la aparición de enfermedades cardiovasculares (aterosclerosis, infarto agudo de miocardio), mientras que los ácidos grasos insaturados, que están compuestos por omega 3 y 6 tienen propiedades beneficiosas tanto para nuestra salud cardiovascular, para la función cognitiva del cerebro como para la salud de la piel y las articulaciones. Por ello es muy importante una buena alimentación, aunque una suplementación permite que nuestro organismo alcance los correctos niveles necesarios de estos ácidos grasos. 

El aceite de Krill contiene ácidos grasos Omega 3. Esta unión facilita la absorción de los omega 3 de krill en el intestino delgado y hace posible que se distribuyan mejor a las células, aumentando el índice de omega 3 en nuestro cuerpo. 

Además el aceite de Krill contiene de forma natural fosfatidilcolina, fosfolípido que tras la digestión libera la colina, la cual tiene un papel fundamental en el desarrollo del cerebro de fetos y niños y es importante en todas las edades para el desarrollo de cerebro, para el aprendizaje y la memoria. La fosfatidilcolina posee la capacidad de aumentar la biodisponibilidad del EPA y DHA , ácidos grasos del omega 3 que mantienen la función cardíaca normal. 

El aceite de Krill también contiene astaxantina, que protege a las células, órganos y tejidos celulares del daño oxidativo favoreciendo una mejor salud de la piel y de los órganos. La astaxantina actúa como un potente conservante natural del Omega 3, convirtiendo al aceite de krill en un producto estable y resistente a la oxidación. 

Ingredientes:
Aceite de krill (Euphausia superba) 500 mg/perla
3 perlas aportan: 262,5 mg omega-3 (180 mg EPA+82,5 mg DHA),
120 g astaxantina.

Envoltura (gelatina, sorbitol)

Modo de empleo: tomar de 1 a 3 perlas al día con las comidas.

Dosis diaria recomendada: 3 perlas.

Información adicional

INGREDIENTES

Ingredientes:
aceite de krill (Euphausia superba) 500 mg/perla,
envoltura (gelatina, sorbitol).
3 perlas aportan: 262,5 mg omega-3 (180 mg EPA+82,5 mg DHA),
120 g astaxantina.

MODO DE EMPLEO

MODO DE EMPLEO: tomar de 1 a 3 perlas al día con las comidas.

DOSIS DIARIA RECOMENDADA: 3 perlas.

ADVERTENCIAS

Contiene crustáceos. Conservar en lugar seco y fresco. No sobrepasar la dosis diaria recomendada.
Los complementos alimenticios no deben ser sustitutivos de una dieta equilibrada y de un estilo de vida
saludable. Mantener fuera del alcance de los niños más pequeños.

RECOMENDACIONES

Preferiblemente tomar con la comida para facilitar su absorción 

DHA OMEGATEX 0063

“Pescado, la fuente del aceite de omega 3”

El proceso innovador de extracción y purificación de química verde mantiene los ácidos grasos del aceite de pescado en su forma concentrada e individual. Pasos adicionales son empleados durante su extracción para de esta manera promover la concentración de beneficiosos ácidos grasos poliinsaturados para proporcionar la diferenciación de nuestro producto. 

Los ácidos de Omega-3 son vitales para mantener la estructura de la membrana celular saludable, debido a que nuestro cuerpo no es capaz de producir Omega-3 así que debemos adquirirlo mediante los alimentos o en una suplementación diaria.

Numerosos estudios clínicos han sido realizados para reforzar la salud del corazón, el cerebro y los ojos mediante los beneficios del EPA y DHA. Expertos han estado de acuerdo en que estos beneficios sólo se consiguen mediante una ingesta mayor de la que la persona promedio consume en su dieta normal. Por lo que la demanda de alimentos ricos en omega-3 y suplementos ha aumentado.

En un estudio demostró los efectos positivos que tiene la suplementación con DHA en el deterioro cognoscitivo que resulta con la edad. Fue un estudio realizado doble-ciego, aleatorizado, controlado con placebo en 485 pacientes sanos con edades mayor a 55 años con pérdida de memoria. En estos se realizaron test neuropsicológicos para poder trazar objetivos, se le administraron 900 mg de DHA durante un período de 24 semanas. En el análisis posterior se observó que el grupo tratado con DHA obtuvo mejores resultados en las pruebas de memoria episódica, de asociación y aprendizaje visuoespacial en comparación con el grupo control. Por lo que se propone que el consumo de DHA y EPA puede llega a retrasar el deterioro cognoscitivo.

Se realizó un tratamiento con ácidos grasos omega-3 en niños con trastorno por déficit de atención con hiperactividad: un estudio aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo

Los resultados del presente estudio respaldan la seguridad y la tolerabilidad de la administración de AGPI n-3 porque la mayoría de los padres querían que sus hijos continuaran la suplementación. Nuestros hallazgos también sugieren que un subgrupo de niños con TDAH mantienen y logran el control de los síntomas utilizando suplementos dietéticos con AGPI n-3. Se necesitan estudios más grandes adicionales para delinear las características específicas, clínicas y bioquímicas de los respondedores. En ensayos futuros, necesitaremos identificar a los pacientes que pueden beneficiarse de la suplementación con PUFA n-3 y el tipo y las dosis de los suplementos de PUFA n-3. La duración de la suplementación también debe tenerse en cuenta porque, en algunos estudios recientes (47,48), se han observado mejores resultados con una administración de suplementos más prolongada. También debemos determinar si este último debe administrarse solo o en combinación con el tratamiento convencional del TDAH (psicoestimulantes y atomoxetina) o las mejores herramientas utilizadas para evaluar los resultados clínicos de la suplementación con PUFA. Finalmente, se deben tener en cuenta factores ambientales (incluidos los prenatales) y genéticos, incluidos los genes que regulan el metabolismo de los PUFA.

En este estudio, este paradigma se usó para evaluar el comportamiento de las ratas en varios puntos del desarrollo desde la adolescencia hasta la edad adulta, lo que demuestra su utilidad para estudiar el comportamiento de las ratas en desarrollo.

Las ratas más jóvenes exhibieron menos habituación, de modo que la habituación fue significativamente menor en P28 que en P70 durante los tres períodos de prueba y también en P35 durante el Período 3 (P <0.01). Las ratas más jóvenes también exhibieron menos recuperación de comportamiento cuando fueron reemplazadas en el ambiente familiar en el Período 2, que fue significativamente menor en P28 y P35 que en P70 (P <0.05). La estimulación de la actividad inducida por la introducción de un cambio espacial en el Período 3 también fue menor en las ratas más jóvenes, y fue significativamente menor en P28 y P35 que en P70 (P <0.01).